Si alguna vez se ha parado frente a una pizarra y ha intentado explicar los costes de fabricación de un producto, probablemente conozca ese silencio que se produce en la sala. Todos asienten con la cabeza, pero al final casi nadie sale de la sala con una idea clara de lo que son realmente los costes de fabricación y cómo se calculan. En muchas empresas hay juegos de números y hojas de cálculo de Excel, pero casi nadie puede decir realmente si las cifras coinciden al final con la realidad del mercado.
En este artículo, analizaremos juntos con claridad el tema de los costes de fabricación para aportar una claridad inequívoca. Comenzaremos por los fundamentos, pasaremos luego al cálculo concreto y terminaremos con un enfoque moderno basado en datos que va mucho más allá de los métodos clásicos. Para ello, le presentaré tres soluciones de software de costdata® que le ayudarán a preparar e interpretar sus cálculos no solo de forma correcta, sino también estratégica.
Imagina que tienes que determinar el precio de un producto. Te sientas y haces una lista de todos los elementos que tienen que ver de alguna manera con la fabricación. Estos son:
• Costes de material
• Salarios y sueldos
• Horas de máquina
• Energía
• Gastos generales
Esta lista parece completa. Sin embargo, solo es el principio, ya que los costes de fabricación incluyen todos los costes que se generan para fabricar realmente un producto. Esto no solo incluye elementos obvios como las materias primas o el personal, sino también aspectos como los consumibles, los costes secundarios de producción y los gastos generales indirectos. Los costes de fabricación no son un valor teórico. Son el reflejo de la realidad de un proceso de producción. Eso es precisamente lo que hace que su cálculo sea tan complejo.
Un día, un director de compras se sentó frente a mí y me contó una situación que casi todo el mundo conoce por experiencia propia: su equipo había negociado con un proveedor basándose en precios históricos. Meses más tarde, resultó que el precio de mercado había subido considerablemente, por lo que el proveedor también subió rápidamente sus precios. El resultado: la empresa de repente pagaba demasiado.
Sin una base actualizada y realista para los costes de fabricación, cualquier decisión puede resultar errónea. Se corre el riesgo de abordar las negociaciones de precios de forma subjetiva, evaluar incorrectamente los cálculos de los productos y, al final, obtener análisis de márgenes distorsionados. Por lo tanto, el cálculo de los costes no debe basarse en corazonadas. Debe basarse en datos y métodos transparentes.
Tradicionalmente, cada cálculo comienza con una estructura que incluye todos los tipos de costes. La esencia de este método consiste en dividir los costes en dos grandes grupos:
Costes directos
Los costes directos son aquellos que pueden asignarse directamente a un producto. Entre ellos se incluyen las materias primas, los salarios de fabricación y la energía directa. Estos costes son tangibles y, por lo general, fáciles de medir. Se pueden obtener con relativa precisión a partir de cifras históricas.
Costes indirectos
Los costes indirectos son más difíciles de asignar. Los costes administrativos, la infraestructura de producción y los gastos generales, como el alquiler, los seguros o las amortizaciones, dependen de muchos factores variables. Estas partidas deben distribuirse mediante claves que a menudo dan lugar a discusiones, ya que, precisamente debido a las fluctuaciones mencionadas, no siempre son claras.
Una vez registrados estos dos grupos, comienza el cálculo propiamente dicho: se suman todos los costes directos y los costes indirectos proporcionales y se relacionan con una unidad de producción determinada. El resultado es el precio de fabricación por unidad. Suena sencillo, pero en realidad no lo es. Porque en este método clásico falta un elemento decisivo: la relación con la realidad del mercado.
¿Recuerda el primer ejemplo con el proveedor y la evolución de los precios? Aquí es precisamente donde entra en juego un enfoque moderno basado en datos. Combina métodos de cálculo clásicos con datos reales del mercado y vincula cifras internas con referencias externas. El objetivo no es solo calcular los costes de fabricación, sino representarlos de forma realista. Para ello, el proveedor de servicios completos costdata® ofrece tres soluciones de software que le acompañan en las diferentes fases de su cálculo.
Imagínese que tuviera acceso a una enorme base de datos que contiene los precios actuales de mercado de materias primas, materiales, salarios, maquinaria y muchos otros factores. Eso es precisamente lo que ofrece costdata® Market Data. Esta base de datos no solo le proporciona precios actuales, sino también historiales que le permiten fundamentar considerablemente sus cálculos.
Con esta base de datos, siempre podrá comparar las cifras de su propio cálculo con un punto de referencia real. De este modo, podrá saber de inmediato si sus costes siguen siendo acordes con el mercado o si hay desviaciones que requieren un análisis más detallado.
El software costdata® calculation va un paso más allá. Combina el cálculo clásico de costes con la amplia base de datos de costdata® y los integra en una herramienta intuitiva y potente. Por ejemplo, si calcula un conjunto complejo, este software le ayuda a registrar claramente todas las partidas, comparar los costes teóricos y reales y realizar simulaciones. Gracias a los módulos integrados, como la calculadora de tarifas horarias de máquinas, la estimación de costes de herramientas o la importación 2D/3D, puede analizar, ampliar o automatizar sus cálculos.
En esencia, no se trata solo de introducir cifras, sino de situarlas en un contexto estratégico. De este modo se crean bases sólidas para los procesos de toma de decisiones, ya sea en compras, desarrollo o control de gestión.
Un tercer componente es el costdata® commodity price tracker. Mientras que las dos herramientas anteriores permiten obtener una visión general de las estructuras de costes, este tracker se centra en la evolución de materias primas y grupos de productos concretos. De este modo, puede analizar de forma específica cómo han variado los precios a lo largo del tiempo y qué repercusiones tienen estos cambios en sus costes de fabricación.
Especialmente en épocas de alta volatilidad, obtendrá información valiosa sobre la evolución actual de los precios y podrá tomar decisiones fundamentadas sobre si los ajustes de precios están justificados o cómo llevar a cabo negociaciones con los proveedores de forma objetiva, todo ello de un solo vistazo.
Imagina que quieres usar los costes de fabricación de un producto no solo para cálculos internos, sino también para negociar precios con los proveedores. Empiezas con tu cálculo clásico, pones los valores conocidos y te das cuenta de que los costes de material son el mayor riesgo. Con la herramienta Market Data Tool, ve que el precio de mercado de un metal concreto ha subido un 15 % en los últimos 12 meses. Esto confirma que debe ajustar sus propias previsiones.
A continuación, utilice la herramienta de cálculo para vincular estos precios de mercado directamente con su cálculo y simular diferentes escenarios. De este modo, podrá identificar qué variantes de costes son realistas y cuáles no. Con el rastreador de precios de las materias primas, podrá ver cómo ha variado el precio de este grupo de materias primas a lo largo de las semanas y respaldar su argumentación en la negociación.
Calcular correctamente los costes de producción es tanto un arte como una ciencia. Los métodos clásicos proporcionan la estructura, pero sin la referencia a la realidad del mercado, se queda en la oscuridad. Las soluciones de software modernas, como las de costdata®, no solo le permiten registrar cifras, sino también comprenderlas, compararlas y utilizarlas estratégicamente.
Con los precios actuales del mercado, módulos integrados para el cálculo y herramientas específicas para el seguimiento de precios, usted crea una transparencia que le proporciona una ventaja real tanto en el control interno como en las negociaciones externas. Si desea basar sus cálculos en una base sólida y operativa, el paso más importante no es solo calcular, sino comprender cómo se generan y evolucionan realmente los costes.
